La guía completa para ser autónomo en España

Xolo
Escrito por Xolo
el junio 16, 2021

¿Estás planteándote ser autónomo? Al principio puede ser algo complejo, especialmente si hablamos de impuestos y determinados trámites que definen la actividad por cuenta propia. Sin embargo, una vez ultimado el proceso, dispondrás de gran libertad y autonomía laboral.

En el siguiente post vamos a profundizar en lo que respecta a ser autónomo en España, sin dejar un cabo suelto y atendiendo a todas las particularidades y dudas que puedan asaltarte.

¡Vamos con ello!

Definición de autónomo

Autónomo es aquel trabajador que desempeña una actividad con ánimo de lucro y de forma regular en el tiempo. Se trata de una entidad independiente, que recibe una contraprestación por servicios concretos. Esta no es un salario fijo mensual, algo que compete a los empleados por cuenta ajena. 

Los autónomos son, en esencia, sus propios jefes. La organización, tiempos y logística depende de ellos mismos, al igual que la facturación y clientes adquiridos. No obstante, existe una figura denominada trabajador autónomo dependiente, que conlleva una serie de condicionantes y particularidades, y que no debe confundirse con el autónomo general que estamos analizando. 

Los trabajadores por cuenta propia están regidos por el Estatuto del Trabajador Autónomo, que especifica sus derechos y obligaciones.  

Tipos de autónomo

Es España hay aproximadamente unos 3 millones de autónomos, cotizando y operando bajo este régimen laboral. Es una masa social enorme, y dentro de la misma encontramos distintas tipologías. 

Por lo tanto, ¿qué tipos de autónomos hay? En función de la actividad que desempeñan podemos concretar: 

  • Autónomos empresarios. Son aquellos que conforman una unidad económica independiente a la hora de prestar determinados servicios. Son responsables de la ejecución y pago de los mismos, así como de las cuotas de cotización y de la gestión integral de la contabilidad. 
  • Autónomo societario o administrador. Es una persona física, representante de una sociedad mercantil y encargado de gestionar esta última. 
  • Autónomo colaborador familiar. Es un profesional que, siendo familiar de un autónomo empresario (hasta segundo grado), trabaja en la misma entidad y está subordinado a este. 

Darse de alta como autónomo

Para poder darse de alta en este régimen laboral, hay que ejecutar estas fases según corresponda:

  1. Obtención del certificado digital. Esta herramienta permite realizar trámites de manera mucho más dinámica, a través de las plataformas habilitadas.
  2. Alta censal en la agencia tributaria. Este paso es indispensable, a fin de cumplir las obligaciones tributarias. 
  3. Alta en la seguridad social. Otro paso capital, que supone inscribirse en el régimen especial para autónomos, garantizándose las aportaciones al erario público. 
  4. Inscribirse en el sistema. De esta manera se produce el alta definitiva en el sistema de notificaciones electrónicas. 

¿Cuánto paga un autónomo?

En lo referido a la CUOTA DE AUTÓNOMOS (las contribuciones a la seguridad social), existen bonificaciones destinadas a estimular a autónomos que empiezan una nueva actividad y requieren de un colchón económico: 

  • Cuota de 67€ mensuales durante los primeros 12 meses
  • Bonificación del 50% de la cuota total mensual durante 6 meses
  • Bonificación del 30% de la cuota total mensual durante 12 meses

Una vez superada esta etapa, la bases MÍNIMAS y MÁXIMAS de cotización quedan así:

  • Base máxima de cotización: 4.070,10 euros mensuales, que se traducen en 1233,2 euros. 
  • Base mínima de cotización para autónomos: 944,40 euros mensuales, que se traducen en 286 euros. 

Por otro lado, la cuota máxima general para un autónomo empresario es de 284,94€ y la cuota de un administrador es de 364,22€. 

De igual modo, cabe apuntar que en función de la comunidad autónoma donde se resida, existen una serie de exenciones y premios que harán más atractiva la posibilidad de ser autónomo. 

¿Qué impuestos tiene que pagar un autónomo?

Las personas físicas, sin excepción, están obligadas a declarar el IRPF con carácter anual. Por lo tanto, los beneficios procedentes de toda actividad han de presentarse según los siguientes condicionantes:

  • Si es una actividad de carácter mercantil, se presentará el modelo 130 cada tres meses.
  • Si se trata de una actividad de carácter profesional, se retendrá un porcentaje de IRPF en las facturas emitidas a empresas o empresarios. 
  • Si los clientes son particulares, no es obligatorio aplicar una retención en la factura. Basta una declaración trimestral de pagos fraccionados de IRPF.

Respecto al IVA, este impuesto ha de presentarse TRIMESTRALMENTE en todos los casos, exceptuando determinadas actividades que eximen el mismo. En estas excepciones es vital estudiar las obligaciones derivadas: como el régimen especial de bienes usados o el recargo de equivalencia. 

¿Cómo manejar la base reguladora?

La definición jurídica de base reguladora es la siguiente: “La base reguladora es un baremo que se utiliza para calcular las prestaciones que un trabajador dado de alta en la seguridad social percibirá por baja laboral (temporal o permanente) y en su pensión de jubilación.”

Cómo dijimos en puntos anteriores, la base reguladora consta de un mínimo y un máximo a tributar por cada contribuyente. Estas cantidades van cambiando con el tiempo, especialmente a partir de los 47 años, momento clave en el que se produce un incremento respecto al montante mínimo, con la finalidad de obtener una jubilación más ventajosa en términos de poder adquisitivo. 

La base de cotización puede cambiarse en función del nivel de facturación que se alcance en cada tramo. Es responsabilidad de cada trabajador por cuenta propia aportar más o menos, pero es recomendable que, a medida que se crece, se establezca un incremento proporcional en las tributaciones. Esto evitará sustos de cara al futuro, y ayudará a conservar un buen nivel de vida cuando cese la actividad. 

Los periodos que permiten la modificación son: 

  • El 1 de enero y el 31 de marzo, con efectos del cambio de 1 de abril siguiente.
  • Entre el 1 de abril y el 30 de junio, con efectos del cambio de 1 de julio siguiente.
  • Entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, con efectos del cambio de 1 de octubre siguiente.
  • Y entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre, con efectos del cambio de 1 de enero del ejercicio siguiente.

Tarifas planas y bonificaciones a la seguridad social 

Respecto al pago mínimo de 286 euros (con independencia de los ingresos logrados), hay una serie de estímulos que se vienen aplicando en los últimos 5 años para ayudar a nuevos autónomos a ganar músculo. 

Hablamos, claro está, de la conocida como tarifa plana. Este montante de 67 euros esta diseñado para aplicarse en los primeros 12 meses, estableciéndose posteriormente reducciones sobre la cuota mínima del 50%, 30%, para pasar en última instancia al pago del montante INTEGRO. Es una medida efectiva que ha conseguido dar cierta cobertura y flexibilidad, pero que, según ciertas asociaciones, es manifiestamente mejorable. Muchos organismos piden una reducción de la cuota mínima mientras dure el periodo de alta como trabajador por cuenta propia. 

Como apunte, si de entrada te sometes a bases superiores, el primer año se bonificará la cuota de autónomos al 80%. Además, tienes a tu disposición bonificaciones complementarias adicionales, si eres mujer menor de 35 años u hombre por debajo de los 30.

Para finalizar, la tarifa plana viene acompañada de una serie de obligaciones que condicionan su disfrute, entre ellas, no ser autónomo societario en activo. 

¿Es obligatorio darse de alta en TODOS los casos? 

Esta es una de las preguntas más habituales especialmente cuando se trata de trabajadores ocasionales o que manejan ingresos bajos. 

Aquí entra en juego el concepto de HABITUALIDAD. Es decir, el ser autónomo no lo determina tu volumen de facturación, sino la frecuencia de la misma. Esto puede parecer injusto, pero actualmente así se fijan los límites. Puedes facturar mucho, pero si se produce de manera aislada no se considerará como rendimiento habitual. Por otro lado, si emites facturas de baja cuantía todos los meses, estarás obligado por ley a darte de alta y contribuir como todos los demás. Es fundamental que entiendas este concepto si no quieres recibir una infracción.  

Darse de alta en Hacienda

Al tiempo que te das de alta en la seguridad social, habrás de hacer lo propio en Hacienda. Deberás presentar los modelos 036 y 037, especificando tus datos personales, actividad a desempeñar, ubicación e impuestos específicos a abonar. Cada variación o actualización requiere que vuelvas a pasar por el mismo procedimiento. 

Paro del autónomo

La cotización por desempleo se instauró en enero del 2019, destinada a los autónomos y concebida para proporcionar una seguridad por cese de actividad, que hasta ese momento no existía en España. Esta es una de las viejas reclamaciones del colectivo, que históricamente se ha sentido maltratado en lo referente a las coberturas sociales. Obviamente, a la hora de percibir este subsidio, tendrán que demostrarse una serie de pérdidas continuadas a lo largo del tiempo, a fin de garantizar que llegue a aquellos que verdaderamente lo necesitan. 

Las entidades responsables de la gestión y concesión en lo relativo al desempleo son las mutuas colaboradoras. Se debe cotizar al menos durante 1 año, y la duración de las prestaciones se establece de la siguiente manera:  

  • De 12 a 17 meses - 4 meses
  • De 18 a 23 meses - 6 meses
  • De 24 a 29 meses - 8 meses
  • De 30 a 35 meses - 10 meses
  • De 36 a 42 meses - 12 meses
  • De 43 a 47 meses - 16 meses
  • Con 48 meses - 24 meses
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