¿Los autónomos son personas físicas o jurídicas?

Xolo
Escrito por Xolo
el junio 16, 2021

El desconocimiento del autónomo lleva a que, en muchas ocasiones, no se conozca su verdadera naturaleza. Y esto es importantísimo, porque el cómo se constituyen determina aspectos fundamentales, especialmente en lo referido a derechos y obligaciones. 

En este artículo vamos a aclarar, de una vez por todas, si los autónomos son personas físicas o jurídicas, y que consecuencias tiene esto para el desempeño de sus actividades profesionales.

¿Empezamos?

¿Qué es una persona física?

La definición teórica afirma que una persona física o natural es aquel individuo o ciudadano con plenas capacidades para ejercer sus derechos fundamentales y sus obligaciones en conformidad con la ley. Es decir, hablamos de que un ser humano, por el mero hecho de haber nacido como tal, está 100% protegido por el Estado de Derecho. 

¿Qué propiedades tiene una persona física?

Una persona física viene constituida por lo siguiente: 

  • Responsabilidades: además de los derechos existen una serie de obligaciones. 
  • Es titular y capaz de asumir los derechos y obligaciones mencionados. 
  • Nombre y apellidos. 
  • Domicilio o lugar de residencia habitual. 
  • Estado civil, que le configura como soltero, casado, separado o viudo. 
  • Patrimonio económico y material (bienes, dinero, obligaciones y derechos.). Este debe declararse anualmente. 
  • Nacionalidad, que hace referencia al lugar de nacimiento y pertenencia a un estado concreto. 

Cabe decir que las personas físicas están capacitadas para el desempeño profesional: desde actividades comerciales hasta el alquiler de un bien inmueble.  

Esta capacidad también abarca lo referente a la libertad de asociación y configuración de las relaciones personales. Aquí entran los derechos de representación, siempre que se disponga de la debida autorización de un tercero (físico o jurídico).

Definición de persona física empresario

El matiz de persona física empresario se enmarca dentro de la figura del autónomo. Hablamos, por lo tanto, de un sujeto con iniciativa para ejercer por cuenta propia una actividad regular, profesional y con claro ánimo de lucro. 

¿Qué es una persona jurídica?

Una persona jurídica es un ente público o privado constituido por personas físicas, con distintas finalidades y objetivos concretos. Es un organismo que existe con independencia de aquellos que lo componen, que en última instancia son sus titulares legales. Suele manejar un patrimonio común aportado por sus integrantes.  

¿Qué tipos de personas jurídicas existen?

Si nos vamos al artículo 35 del Código Civil podemos diferenciar: 

  1. Personas jurídicas de Derecho Público. Representan exclusivamente a las entidades del Estado y protegen sus intereses. Su ámbito de actuación se limita al país donde operan y SIEMPRE actúan a favor de los ciudadanos. Existen dos ramificaciones: Personas Jurídicas de Derecho Público Interno (dentro del país) y Personas Jurídicas de Derecho Público Externo (fuera del país)
  • De Derecho Privado. Estas velan exclusivamente por los intereses particulares. Aquí entran en juego los códigos que rigen a empresas, asociaciones, cooperativas, sociedades civiles mercantiles, etc. 

La personalidad jurídica se aplica a estos 3 tipos de asociaciones:

  • Corporaciones de Derecho Público.
  • Asociaciones de Derecho Público y Privado.
  • Fundaciones de Derecho Público con un objetivo habitualmente altruista.

¿Qué propiedades tiene una persona jurídica? 

Una persona jurídica está compuesta por el siguiente listado de atributos (de obligado cumplimiento): 

  • Razón/denominación social e información sobre el domicilio: es decir, donde se ubica FÍSICAMENTE esa persona jurídica, a fin de posibilitar su identificación y localización. 
  • Capacidad para disponer/afrontar todo tipo de bienes, obligaciones y derechos.
  • Nacionalidad. Atributo que se vincula al código civil del territorio donde desarrolla su actividad. 
  • Capital social o patrimonio mínimo para constituirse.  

Diferencias entre las personas físicas y jurídicas 

La principal diferencia la encontramos en el hecho de que una persona física es, EN SI MISMA, UNA PERSONA, mientras que una persona jurídica es un constructo abstracto que está constituido por VARIOS TITULARES O INTEGRANTES. 

Siguiendo con esta matización, pasamos a ahondar en diferencias de carácter secundario: 

  1. Deudas y obligaciones. Una persona física es directamente responsable (con todas las consecuencias económicas y legales) de las deudas acumuladas y las obligaciones legales pertinentes. Por el contrario, las personas jurídicas afrontan las situaciones de crisis con el patrimonio común disponible, que se constituye a partir de las contribuciones de los socios. 
  2. Derechos y obligaciones particulares. Estos cargos van a titulo personal en el caso de las personas físicas o naturales, mientras que, cuando hablamos de entes jurídicos, es la propia empresa la encargada de asumir el peso de las penalizaciones y los beneficios. 
  3. Capital destinado a las actividades. Las personas físicas no requieren de una aportación mínima o simbólica de capital social para empezar a trabajar, les basta con configurarse como autónomos. Las personas jurídicas, por el contrario, precisan de un montante determinante para su composición, que puede materializarse en patrimonio o en dinero. 
  4. Tipología. Los autónomos o empresarios individuales pueden existir como empresa familiar o micropyme. Las personas jurídicas existen como sociedades limitadas, anónimas, etc. 

El autónomo: ¿es físico o jurídico?

Para responder a esta pregunta tenemos que irnos al Estatuto del Trabajador Autónomo, que no da lugar a error e indica claramente lo siguiente: los autónomos son "personas físicas" que realizan de manera habitual una actividad por cuenta propia.

De aquí podemos deducir que los autónomos son, esencialmente, PERSONAS FÍSICAS, aunque hay algunos aspectos a considerar al respecto.  

Si nos vamos a lo que se plantea desde el derecho, el concepto de persona física se aplica a los seres humanos y el de persona jurídica a entidades, asociaciones y corporaciones. 

Además, hay que poner el foco en las OBLIGACIONES DERIVADAS DE LA ACTIVIDAD. Una persona natural (el autónomo) siempre responderá con sus propios bienes, adquiridos a lo largo de toda una vida. Las personas jurídicas disfrutan de una liberación ventajosa, dando respuesta a estas problemáticas SOLO a través del patrimonio común. 

En conclusión, los autónomos SIEMPRE SERÁN PERSONAS FÍSICAS, con la excepción del empresario individual autónomo y el emprendedor de responsabilidad limitada (cuya vivienda habitual queda excluida en caso de generar deudas importantes). 

Ventajas e inconvenientes del autónomo como persona física.

Pros:

  • Es ideal para proyectos emergentes que no disponen de suficiente capital social y necesitan de liquidez para operar en los primeros tiempos. 
  • Los tramites son rápidos y sencillos, y el alta se produce en apenas unos días. Además, este proceso no obliga a ejecutar una inversión inicial.  
  • En el caso de que el proyecto no funcione, basta con pedir la baja automática. 

Contras:

  • La responsabilidad es TOTAL, con las consecuencias que esto suele traer para el patrimonio personal. 
  • El compromiso es 24/7 365 días a la semana. Esto abarca labores de administración y gestión, negociación, proveedores, contrataciones, estrategias, inversión en marketing y publicidad, etc. Se echan muchas horas al día, y casi siempre con escasos (o nulos) beneficios inmediatos. 
  • La cuota de autónomos, según el contexto, puede ser complicada de asumir, y el IRPF es progresivo, es decir, a mayores ingresos mayores aportaciones. Hay que asumir esta realidad y organizarse debidamente para cumplir con el erario público. 

Ventajas e inconvenientes del empresario individual autónomo 

Pros:

  • Es una alternativa beneficiosa para microempresas constituidas por un único integrante. Si se produce un crecimiento exponencial, es recomendable dar el salto a una sociedad limitada. 
  • Es una forma rápida, sencilla y con garantías de conformar un pequeño negocio. 
  • Se dan de alta prácticamente de manera inmediata.
  • La cuota de autónomos es de 60 euros al mes durante los primeros 2 años, algo que se pierde si se opta por una sociedad limitada desde el comienzo. 
  • En cuanto a tramitaciones, reduce al máximo los gastos en asesoramiento (al ser menos farragosas en términos burocráticos). 

Contras

  • Al igual que pasa con el autónomo convencional, la respuesta a deudas y perdidas se ejecuta a través del patrimonio particular. Las consecuencias, en muchos casos, es la ruina económica. 
  • Si la persona física está casada en régimen de gananciales, las mencionadas deudas y perdidas pueden acabar afectando a la otra parte. 
  • Las sociedades venden mejor y proyectan una imagen más profesional a la hora de pedir créditos y adquirir determinados productos. Es decir, potencia la percepción de fiabilidad de cara a terceros. 
  • Los familiares de hasta segundo grado que estén involucrados o trabajen activamente en el proyecto, también deben darse de alta como autónomos y cumplir con sus obligaciones contributivas. La ley es para todos por igual. 
  • De nuevo, el pago de impuestos es una carga que ha de asumirse desde el principio, para luego no encontrarse con problemas de impagos o incapacidad de abordar las obligaciones pertinentes.
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