Cómo reconocer a un cliente tóxico

Marta Puerto
Escrito por Marta Puerto
el julio 29, 2021

Las relaciones con clientes a veces son como una relación de pareja que no va muy bien. Ni siquiera te das cuenta de que son tóxicos porque siempre has tenido experiencias similares. Di basta, te mereces trabajar con tranquilidad y de una manera justa.

Aún así, ten en cuenta que para no tener que lidiar con algún que otro listillo, lo mejor siempre es acordar las condiciones de antemano y por escrito en un contrato.

Bueno, a lo que íbamos. En este artículo te ayudamos a que reconozcas cuando ese cliente no es para ti y perderlo de vista para siempre.

No confía en tu trabajo

Puede parecer hasta irónico. Si no confía en lo que haces, ¿por qué demonios te contrató? 

Bueno es que no es eso realmente, sino que se mete hasta en la sopa. Está siempre detrás de ti controlándolo todo, como si tuviera que verificar cada pequeño detalle, lo que claramente obstaculiza tu productividad e interrumpe tu flujo de trabajo. Un cliente tiene que estar conforme con tu trabajo, por supuesto, pero una cosa es eso y otra muy distinta es que no confíe en tu expertise y se meta donde no le llaman. 

Esto suele suceder cuando es la primera vez que trabajas con ese cliente y todavía no te tiene mucha confianza. Pero la confianza es bidireccional, igual que tú como freelancer te fías de que al terminar el proyecto ese cliente te pague, el cliente debería confiar en que harás bien tu trabajo.

Para lidiar con este tipo de clientes es muy importante trazar límites y desde el principio dejar claro los momentos en que se harán las entregas y la manera en la que trabajas. Ser proactivo dando visibilidad le hará ganar confianza en ti, dará mucha calma y tú podrás centrarte en tu trabajo sin interrupciones.

 

Tarda mucho en responder a tus emails (o los ignora)

Otro signo de que un cliente es tóxico es el caso contrario al anterior. Es un cliente que tiene un nivel de pasotismo muy alto. No decimos que tenga que responder al instante como ese match de Tinder desesperado que te responde a los mensajes en cero coma, pero sí que si estás pendiente de su feedback o de alguna aclaración, lo lógico sería un poco de compromiso y profesionalidad por su parte. Que sí, que todos estamos ocupados, pero si no tienes tiempo de ponerte a escribir un email, una llamada a tiempo lo soluciona todo.

Si la comunicación durante el proyecto es difícil, no es raro que luego te preguntes qué pasará en el momento de pago, ¿te ignorará también? Lo que nos lleva al siguiente punto.

 

Se retrasa con los pagos

Esto es de lo peorcito con lo que te puedes encontrar. Es verdad que a veces es un despiste y pueden pasar un par de días después del vencimiento de la factura. Pero otras veces pasan 15 días y todavía no te han pagado. No quieres ser “mal educado” o “pesado” por ir detrás reclamando el impago así que esperas que de repente llegue a tu cuenta como por arte de magia. Este tipo de clientes, nanay. 

Lo mejor en estos casos es que, si “a pesar” de hacerse el remolón en el momento del pago, todo lo demás ha ido bien, si quieres continuar la relación con ese cliente es recomendable empezar a pedir pagos por adelantado (por lo menos una parte). Así evitarás futuros malos tragos. Puede dar miedo al principio, pero puedes vendérselo como una inversión para asegurarse de que recibirá un trabajo bien hecho y a tiempo. 

 

Cambia las condiciones previamente establecidas (después de la entrega)

Estos clientes son los más caraduras. Un ejemplo de esta situación sería tener una tarifa X y hacer una rebaja siempre y cuando la relación laboral con ese cliente sea de un periodo de tiempo determinado (un año, por ejemplo). Y luego que te digan que ya no quieren tus servicios al cabo de un par de meses, cuando ellos ya se han beneficiado de tu trabajo y de ese descuento y tú te quedas con cara de ¿me la acaban de colar?

A veces se aprovechan de que algo que habéis hablado y que habíais acordado ambas partes no está escrito para de repente hacerse los locos y como si nunca hubiera pasado. Por eso, reiteramos: todo siempre por escrito, para evitarse problemas de este tipo.




No existen clientes perfectos y seguro que no te encontrarás con todas estas cualidades en un solo cliente (esperemos, vaya), pero lo que es seguro es que si detectas alguno de estos comportamientos seguro que no te compensa retener a ese cliente y no dudarás en decirle ciao!

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