Por qué cotizan los autónomos

Xolo
Escrito por Xolo
el junio 16, 2021

Cotizar para tener un mañana asegurado, esa es la cuestión. Normalmente, los trabajadores por cuenta ajena van conociendo sus aportaciones y se hacen una composición de lugar -más o menos acertada- de cuanto les corresponderá en el futuro. Sin embargo, el mundo de los autónomos es un poco más complejo y fluctuante.

En el siguiente artículo vamos a profundizar en lo relativo a por qué cotizan los autónomos, entendiendo los beneficios que obtendrán en cada actuación que desempeñan, y encontrando la mejor manera de cumplir con los deberes contributivos. ¡Quédate con nosotros y sal de dudas!

¡Comenzamos!  

Contexto general de la cotización para autónomos  

Todos los autónomos están obligados a cotizar a la Seguridad Social. Esta aportación es mensual, y se materializa en una serie de cuotas que vienen determinadas por la base de cotización. No es un montante proporcional, y se aplica con independencia de la situación financiera del contribuyente.

Este dinero va a un fondo común que garantiza el acceso universal a prestaciones como la baja por maternidad, los subsidios por desempleo y la cobertura sanitaria

El autónomo cotiza desde el PRIMER MOMENTO en que inicia sus actividades profesionales, y también se ve forzado a pagar impuestos como el IVA o el IRPF. 

Como ya se ha indicado, la cuantía de las cuotas mensuales depende directamente de la base de cotización seleccionada. Lo recomendable es ir subiendo esta base en función de los ingresos que se vayan obteniendo, a fin de recibir mejores prestaciones en el futuro. Hay un componente de responsabilidad individual que es muy importante para asimilar la situación en que viven muchos trabajadores por cuenta propia. Por ello, es fundamental conocer el funcionamiento de toda esta estructura. 

Cuánto supone cotizar como autónomo

Aunque la mayor parte de los autónomos eligen la cotización mínima, existe la posibilidad de ir ajustando y proporcionando lo que se aporta, en función del momento económico y las posibilidades reales de cada uno. 

Actualizada a 2021, la horquilla quedaría así: 944,40 euros mensuales de base mínima y una 4.070,10 de base máxima. A lo largo tu vida profesional podrás ir moviéndote a lo largo de estas coordenadas. Con más de 47 años los mínimos se endurecen, con el objetivo de conseguir pensiones de mayor cuantía. 

Aspectos a considerar para elegir la base de cotización

  • Pensar a largo plazo y actuar de manera coherente respecto a los ingresos que van llegando. Todo lo que no cotices hoy, lo perderás mañana cuando verdaderamente lo necesites. 
  • Lo más estratégico es empezar con la tarifa plana, ir creciendo, aumentar progresivamente y, en los últimos 10 años de vida laboral incrementar lo máximo posible la base. Así, tendrás garantizados los últimos ejercicios, que son los que más peso tienen en el computo global. 
  • Recuerda que, con la nueva ley de autónomos de 2017, puedes cambiar hasta 4 veces tu base de cotización en un mismo año. Además, las altas y bajas se pueden encadenar hasta un máximo de 3 ocasiones.

La cotización cuando se cobra el paro

Cuando se percibe el paro no se deja de cotizar, aunque, claro está, la cuantía que se aporta es claramente menor en comparación a cuando se está en activo. El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos fija la base de cotización, mientras se perciba el subsidio, en tope del 2,2%.

Cotización de autónomos 2020 VS 2021

En el presente 2021 el tipo de cotización se mantiene en el 30,3%. El aumento previsto del 0,3% entrará en vigor cuando se apruebe definitivamente el nuevo SMI (30,6%).

  • Para las contingencias comunes: 28,30%.
  • Para las contingencias profesionales: 1,1%.
  • Por cese de actividad: 0,9%.
  • Por formación profesional: 0,1%.

En 2020, el tipo general sufrió un leve ascenso del 30% al 30,3%, lo que se tradujo en una subida de la cuota de autónomos tangible, que se elevó de los 283,32 euros a los 286,15 euros. Estas modificaciones son producto de los cambios que se han aplicado sobre tipos específicos que tienen que ver con las contingencias profesionales y el cese de actividad. 

  • Para las contingencias comunes: 28,30%.
  • Para las contingencias profesionales: 1,1%.
  • Por cese de actividad: 0,8%.
  • Por formación profesional: 0,1%.

¿Cómo quedan entonces las bases de cotización?

  • Base Mínima: 944,4 euros.
  • Base Máxima: 4.070,1 euros.

La tarifa plana de 60 euros

Como estímulo para motivar a nuevos trabajadores autónomos, a partir de 2019 se estableció una tarifa plana de 60 euros que aumentaba la anterior de 50, garantizando una ampliación en la protección social. Esta rebaja tiene una duración de 12 meses siempre y cuando el aspirante no haya trabajado de forma autónoma los últimos 2 años.  A partir de entonces, la cuota sube progresivamente hasta alcanzar el mínimo de la base de cotización. 

La cuota evoluciona de la siguiente manera: 

  • Del mes 13 al 18, hasta el 50% de la cuota normal (141,65 euros en 2020).
  • Del mes 19 al 24, hasta el 30% de la cuota normal (198,31 euros en 2020).

Los autónomos societarios también pueden beneficiarse de esta ventaja, pero no aquellos que se encuentren en régimen de pluriactividad y los denominados colaboradores. 

La cotización cuando hay baja por enfermedad 

En estas duras circunstancias también se cotiza, garantizándose por defecto desde el 1 de enero de 2008, según lo establecido en la Ley 20/2007 de 11 de julio del Estatuto del Trabajador Autónomo para:

  • Los trabajadores de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
  • Trabajadores que tengan la condición de económicamente dependientes.
  • Trabajadores que desempeñen actividades en que las que la cobertura de contingencias profesionales resulte obligatoria por su mayor riesgo de siniestralidad.

Esto se canaliza y formaliza a través de la mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social, que es la encargada de gestionar este problema que incapacita al profesional para seguir en activo. 

¿Es obligatorio pagar la cuota?

La obligatoriedad no puede ponerse en duda bajo ningún concepto. Todos están obligados a abonar lo que les corresponde por base de cotización. Los trabajadores asalariados están determinados por el llamado Régimen General, mientras que los trabajadores por cuenta propia se coordinan según el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). 

Este organismo define jurídicamente al autónomo como: “aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas, sea o no titular de empresa individual o familiar”.

Recargos e intereses de demora

Si no pagas las cuotas que te corresponden, corres el riesgo de sufrir una serie de recargos e intereses que aumentarán notablemente el montante que debes al erario público. Por eso, lo mejor que puedes hacer es cumplir mes a mes, y si ves que no puedes asumir tus responsabilidades contributivas, siempre puedes darte de baja y volver a reactivarte como autónomo cuando las perspectivas de crecimiento sean mejores. 

El Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, fija el recargo correspondiente cuando se abonen las -cuotas debidas tras el vencimiento del plazo reglamentario- en un 20% del total de la deuda.

La ley de autónomos aprobada en octubre de 2017 -y que entró en vigor en enero de 2018- garantiza un recargo del 10% si se devuelve durante el primer mes de retraso, para volver al 20% en los meses posteriores. Esta penalización de carácter progresivo busca facilitar al afectado el cumplimiento de sus obligaciones. 

Por otro lado, los intereses de demora actúan a partir del día siguiente al vencimiento del plazo reglamentario. El implicado recibirá una comunicación o notificación, y a partir de los quince días desde la recepción de la misma, podrán exigirse las cantidades pertinentes. 

El tipo de interés de demora será el interés legal del dinero vigente en cada momento del periodo de devengo, que en 2018 era del 3%, e incrementado en un 25%.

¿Por qué los autónomos prefieren cotizar por la mínima?

Con la problemática del coronavirus, los 289 euros de aportación mínima están siendo un verdadero quebradero de cabeza para el conjunto de los autónomos. La tarifa plana ha sido un buen activador, pero los 2 años pasan deprisa, y muchas veces no se consigue tener una cartera de clientes lo suficientemente sólida. Según la agencia tributaria, y hablamos en términos netos, los autónomos acaban percibiendo un salario anual de 10.000 euros.

Se trata de una cantidad bastante precaria, y en la mayor parte de ocasiones no basta para llegar a fin de mes. Por ello, es muy complicado que un autónomo elija una base superior de cotización, y más aún en el actual clima de crisis económica. Tampoco es probable que se produzcan subidas proporcionales a lo largo de una ventana de tiempo lo suficientemente amplia. 

Esto trae consecuencias, y las más notables se perciben en el hecho de las escasas pensiones por enfermedad y jubilación. Llegados a este punto, es notable la pérdida de poder adquisitivo. Para que te hagas una idea de la gravedad, la pensión media de los autónomos en 2021 es de 780,95 euros al mes, según datos que facilita la propia Seguridad Social. 

Papeleo autónomo

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