Cómo la positividad tóxica puede afectar a tu trabajo como freelance

Laura Méndez
Escrito por Laura Méndez
el septiembre 09, 2021

Como freelance, y como ser humano en general, sabes que tener una actitud positiva ante la vida es bueno. Es una manera de afrontar nuestra existencia haciendo más fácil superar baches o dificultades. No tenemos nada que objetar. Ahora bien, ¿cuándo se convierte la positividad en algo tóxico? Cuando se niega cualquier tipo de emoción o circunstancia considerada como negativa. Es decir, si no puedes permitirte estar triste, enfadado o de mal humor, acabas en el mismo lugar que si vivieses constantemente en estos estados: fuera de la realidad.

¿Sabes ese momento en el que alguien te dice: no pasa nada, todo pasa por alguna razón? Pero resulta que tienes una entrega mañana, el router ha dejado de funcionar, llueve a cántaros y acabas de darte cuenta de que has perdido la cartera. 

No, escuchar que el destino tenía esto preparado para ti no tiene por qué resultarte tranquilizador. Permitirte tener un momento de enfado y buscar soluciones una vez te hayas calmado, sí. 

En Xolo entendemos que Hacienda no va a dar por válida la razón de que el universo conspiró para que no llegases a tiempo a la declaración trimestral, y para eso estamos nosotros. Por eso, en un mundo plagado de frases motivacionales y una presión constante por demostrar en redes sociales lo felices que somos, también hay que dar espacio a “las cosas malas”. De hecho vemos constantemente a personas que tienen que “darse un descanso de las redes”, probablemente porque sostener una vida tan perfecta resulta agotador.

¿Por qué tendríamos que permitirnos entonces hablar de la tristeza, el enfado o la rabia? Porque son parte de la vida, simplemente. Negar su existencia no solo puede ser contraproducente y hacernos reprimir un montón de emociones, si no que además podemos caer en invalidar los sentimientos de los demás.

Un ejemplo:

Ana es una diseñadora gráfica que trabaja como freelance. Hace un par de meses terminó un proyecto importante pero todavía no le han pagado. Esta situación le genera frustración y angustia porque no solo ha rechazado otros proyectos por avanzar en ese sino que además contaba con el dinero para sus vacaciones. Para desahogarse decide tomarse un café con su amigo Pedro. Éstas son algunas de las frases con las que Pedro trata de animar a Ana:

Simplemente, sé feliz. Si tú decides serlo, lo serás.
No te preocupes, si deseas tanto que te paguen, lo conseguirás.
El universo conspira a tu favor, tienes que confiar más.
Con esa actitud es normal que las cosas no te salgan bien.
Estás teniendo una mala energía y eso es lo que atraes.

Ana quiere a su amigo Pedro y sabe que sus intenciones son buenas, pero, ¿por qué es probable que no lo vuelva a llamar cuando se vea en una situación de este tipo?

  • La falta de empatía: que alguien trate de animarnos siempre es de agradecer, pero para ello tienen que acompañarnos en lo que estamos sintiendo. Es desde ahí desde donde nos podemos sentir ayudados.
  • Demuestra superficialidad: al estar hablando de algo que se considera “negativo” la otra persona no nos está permitiendo (ni a sí misma) profundizar en ese sentimiento y por lo tanto lo invalida. Simplemente tienes que dejar de sentirte así.
  • Acaba por generar una sensación de culpa: no solo tienes que negar el hecho de estar triste, también tienes que sentirte culpable por estar triste. Negar una emoción y después castigarse por ella es en sí mismo un sufrimiento, una trampa.

¿Estamos diciendo que Pedro es una mala persona? No. ¿Estamos diciendo que desde la positividad tóxica no solo no podemos ser más felices sino que aumentamos nuestros niveles de ansiedad y los proyectamos en los demás? Sí.

Como freelance, cuando empiezas a construir tu propio negocio sabes que habrá momentos muy buenos y satisfactorios y otros que se harán cuesta arriba. Aceptarlos y no tratar de negar su existencia es lo que hace que aprendas, que pidas ayuda, que puedas mejorar y seguir creciendo. Con la vida pasa exactamente lo mismo que con un negocio, vivir en “Los mundos de Yupi” no nos salvará de tener que enfrentarnos a los problemas.

La terapeuta y psicóloga británica Sally Baker lo explica así:

"Cuando ignoramos nuestras emociones negativas, nuestro cuerpo les sube el volumen para llamar nuestra atención sobre ese problema. Reprimir las emociones nos agota mental y físicamente. No es saludable y no es sostenible a largo plazo"

Seguramente has visto esta palabra en cientos de posts de LinkedIn y en algún diseño muy cuidado de Instagram: resiliencia. Parece que siempre tengamos algún nuevo concepto de moda, y la resiliencia, la capacidad para adaptarnos a nuevas situaciones ha sido una de ellas. Bien, pues la adaptación al cambio nace de la aceptación del mismo. La positividad tóxica anula precisamente nuestra capacidad de enfrentarnos a la realidad (no siempre perfecta) y nos deja indefensos a la hora de poder tomar decisiones para poder mejorar nuestra situación.

Ser freelance resulta en ocasiones una situación aislante, en el sentido de tener que enfrentarse a muchas cosas estando solo. Sin un equipo. Por eso es importante que puedas confiar en ti mismo, más allá del destino o del universo, para saber que solo cuando nos permitimos reconocer el fracaso podemos aprender la lección.

En Xolo queremos ser parte del equipo y encargarnos de todo aquello que más te estresa como freelance para que puedas dedicarte a lo tuyo. Y sí, prometemos decirte que todo va a estar bien sólo cuando nos hayamos asegurado de ello.

Salud mental

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